miércoles, 16 de agosto de 2023

El diario de Dimas (R)


Sinopsis

La editorial nos ofrece la siguiente sinopsis que ponemos como entrada para poder seguir los comentarios sobre este contexto previo.


El enfoque

Estamos ante un diario. Pero no es el diario de anotaciones con fechas que quien lo escribe lo hace para sí, para controlar sus hechos, para reservar datos, para no olvidar sensaciones, para sacar adelante emociones. 

Es un diario escrito para que otros lo lean y así, quien escribe, poder liberarse, poder salvarse:

Mi única salvación se alza en escribir este diario y a él llevo dadas mis últimas horas”.

Y en ese considerar que necesita a un lector, el protagonista se presenta dirigiéndose a este, avisándole de que, aunque vivo porque aquí está lo que está escribiendo, está destinado a la muerte inmediata. Y solo asegurando la lectura de este diario, que se sepa toda su historia y su relación con los muertos, podrá cerrar sus asuntos de vida y no tendrá que vagar con sus pesares, como un aparecido, por toda la eternidad.

Es por tanto un diario con un enfoque de diálogo unidireccional entre quien escribe y quien lee. Aunque no sea continuo hacer notar esta situación, el autor introduce de vez en cuando algunas alusiones directas al lector, incluyendo dudas sobre si sigue la lectura o no.

Así la novela es una narración en primera persona, intimista y personal, donde cuenta lo que vive y ve (rara vez hay un momento que le haya contado la madre) por lo que hace que el lector se involucre directamente en la historia.


El tema

El tema de los muertos (o aparecidos) es antiguo en la literatura y todo un clásico en el cine juvenil. El observar el miedo de otros desde una posición de seguridad sirve de catarsis para liberarse de los propios miedos, y desde la infancia hasta bien entrada la madurez sigue siendo uno de los géneros más demandados, al menos una dosis de miedo dentro de la historia que se sigue.

Pero también es cierto que un tema tan trillado se va “descafeinando” y todo suena a repetido. Especialmente porque para que los fantasmas den miedo es necesario que exista un contexto bien construido, una época definida, unos personajes vivos videntes que sean creíbles, unas situaciones por encima del susto puntual. Y todo esto está en esta novela, de tal manera que la propia casa es uno de los personajes claves para que la historia pueda desarrollarse, la época es muy propicia al carecer de elementos tecnológicos (podría ser a finales del siglo XIX), y del estilo narrativo (en cuanto a construcción literaria, vocabulario, referencias, figuras utilizadas, etc.) nos da la impresión de estar leyendo un libro escrito entonces. Mucho es el cuidado puesto por el autor.


Los jóvenes lectores

Es aquí donde podría encontrarle cierta dificultad para que llegue a numeroso público joven poco acostumbrado a una atmósfera literaria clásica. Sin embargo, aquellos que se adentren y consigan superar los primeros capítulos (como se plantea el autor en boca del protagonista), irán asimilando esa forma narrativa que huele a antiguo y suena al correr cortinas gruesas en salones grandes y oscuros.

Tal vez la ilustración de cubierta, que luego comentaremos, podría haber estado acompañada de otra en el interior o en la contracubierta, en la que se mostrara la galería que da al patio, ya que es una construcción poco conocida para la mayoría de los jóvenes y es un elemento de gran importancia para ir siguiendo visualmente la historia. 


El autor y la obra

Resulta desconcertante después de haber leído mucho de Pepe Maestro, el empezar con esta novela y no encontrarlo por ninguna parte. Hay todo un ejercicio de reconversión de estilo con el que el escritor demuestra su ya probada versatilidad, pero ahora con un giro hacia el drama, el dolor y el miedo. Exceptuando la escena del “ensayo de la obra de teatro”, donde está el Pepe Maestro histriónico a la hora de mostrar una situación rocambolesca, todo el libro es una contención de artificios en pro de la situación narrada, que le da la sobriedad y la verosimilitud que la historia necesita. 


El ilustrador de la cubierta: Calavera Diablo

Para encontrar en Internet a este artista es necesario antes dejar muchas entradas  de, lógicamente, calaveras y diablos, hasta llegar a esta en la que nos enteramos de un gran trabajo detrás de esta firma. Esta es la presentación que allí aparece:


Viendo su extenso trabajo, sus aficiones y tipo de ilustración que le interesa y desarrolla, encuentro también contención y sobriedad en su ilustración y por ello acierto e idoneidad en la propuesta que ofrece: está perfectamente la atmósfera que Pepe Maestro nos narra, está la puerta precisa para abrir el libro y empezar a leer.


La editorial

Nos estrenamos con Cazador de ratas, editorial gaditana que va preparando un interesante fondo de donde espero traer otras obras. Por si se quiere echar un vistazo, está aquí.





jueves, 10 de agosto de 2023

Comenzar por el niño. Mario Lodi. (R)




¿Imaginan publicar en la actualidad artículos del doctor Christiaan Barnard (nacido en 1922) para que los cirujanos de hoy sepan hacer operaciones de corazón? ¿O un manual sobre tarjetas perforadas (años sesenta y setenta) para introducir datos en un ordenador? 

¿Cómo es posible que las reflexiones sobre la EDUCACIÓN y la escuela, de este maestro nacido en 1922 sigan siendo absolutamente necesarias cincuenta años después de sus primeras publicaciones?



Cuando Mario Lodi comienza a trabajar, Italia acaba de salir del fascismo y hay inquietudes por una sociedad nueva y democrática. La escuela debiera ser un motor de cambio, pero Lodi constata que las posiciones maestro-el que sabe y alumno-el que ignora se mantienen tal cual. Afortunadamente hay más docentes que como él se implican en un nuevo tipo de escuela, revisando los últimos estudios en pedagogía, investigando, ensayando, realizando proyectos… y surge el Movimiento de Escuela Cooperativa.



Muy paralelo fue el proceso en España. Quienes hicimos magisterio en los años de “la transición” y empezamos a trabajar con la democracia recién estrenada, también notábamos nuestra falta de preparación para una tarea tan grande como la que teníamos por delante y había que ponerse a estudiar, a investigar, a compartir experiencias, a participar en foros de debate… y a leer. Había un gran “romanticismo educativo”, marcado por el humanismo y el protagonismo del alumnado. Surgió el Movimiento Cooperativo de Escuela Popular (MCEP) junto con otros muchos colectivos de renovación pedagógica, con docentes que llegaron a puestos de gestión y promovieron la Reforma Educativa. Eran esos tiempos en los que se leían y publicaban libros de cabecera:



Pero llegó la LOGSE con un principio básico fundamental: lo importante no es que el docente enseñe, sino que el alumnado aprenda. ¿No estaba el profesorado preparado? ¿No se les dio a los Centros de Profesorado suficiente margen para su tarea? ¿Querían que el cambio viniera solo con el esfuerzo del profesorado? O tal vez no se quería, en el fondo, un cambio significativo.

El boom de las nuevas tecnologías y la incorporación de la informática a las aulas despistó la ideología del cambio poniendo el acento en los instrumentos y no en la metodología. Y las directrices administrativas han pasado a tener una escuela bajo control, donde todo tiene que ser medido (que no evaluado en su puro sentido), todo tiene que poder ser recogido en estadísticas, cuadros de doble entrada, protocolos pautados, horarios cerrados… y se ha olvidado todo ese romanticismo educativo para asistir a una pelea entre escuela pública y escuela privada que solo quiere fijarse en supuestos (dudosos y discutibles) resultados.


La BIBLIOTECA DE PEDAGOXÍA de Kalandraka

Es por eso que me emociona la iniciativa de Kalandraka de recuperar estos libros, estas experiencias, que son tan necesarias de desempolvar, de traer de nuevo a primer plano y presentar una objeción de conciencia a las programaciones, las competencias básicas, las rúbricas, las notas, los informes rellenando casillas y los boletines de impresora para las familias.



En gallego ya tienen publicados un grupo de libros que esperemos que vayan apareciendo en castellano y que se difundan, como libros básicos para claustros pedagógicos, como libros básicos para la formación de los nuevos maestros y las nuevas maestras, como libros de cabecera para docentes incondicionales y rebeldes y comprometidos.

Por ahora, para empezar, este magnífico libro “Comenzar por el niño” de Mario Lodi.


Notas: para consultar artículos sobre Mario Lodi, se puede ir a 

"Mario Lodi: una palanca para el vuelo libre del alumno" por Rodrigo Santodomingo en

https://eldiariodelaeducacion.com/2022/04/06/mario-lodi-una-palanca-para-el-vuelo-libre-del-alumno/


"Mario Lodi, maestro y maestro de maestros" por Josechu Ferreras Tomé en 

https://josechuferreras.blog/2014/03/03/mario-lodi-maestro-y-maestro-de-maestros/


"Aportaciones de Mario Lodi a la Innovación Pedagógica. Argumentos Teóricos y Experiencias Realizadas." En: Cuestiones pedagógicas. 1998. Vol. 13. Pag. 27-38, por José González Monteagudo en 

 https://josechuferreras.files.wordpress.com/2014/03/aportaciones-mario-lodi.pdf