domingo, 10 de septiembre de 2023

Esperando el amanecer (R)

(Para leer el contenido de los recuadros con claridad, picar la imagen)

Este libro nos lleva a este verano, y a todos los veranos por desgracia, en los que los incendios forestales han hecho tanto daño, pero con unos protagonistas que casi siempre se olvidan, los animales que los padecen, y que pueden aportar un poco más a la sensibilización que hay que contagiar ante estos desastres.

Pero el libro no es un panfleto, no es una denuncia documental, no es un libro de consulta. Muy al contrario, es poesía, es arte, es emoción, es sentimiento, es un grito… es un libro maravilloso, digno ganador del Premio Compostela 2022


No queda ahí el reconocimiento, sino que también mereció el Primer Premio a los libros mejor editados en 2022 en la categoría de Literatura Infantil y Juvenil y es una apuesta editorial clara ya que ha sido publicado en castellano, portugués, italiano, gallego, catalán, euskera y coreano; y próximamente en chino tradicional y turco.



Por eso de este libro podemos encontrar en la red mucho más que direcciones de librerías que lo venden, como suele ocurrir cuando consultamos algún título. Y vamos por ello a ofrecer estos enlaces:

Una entrevista en la web de “Vuelan las plumas” donde podemos escuchar a la propia autora hablar de la experiencia de creación, sus motivaciones y proceso.

Una entrevista muy ilustrada en la que la autora cuenta todo el proceso de creación, los estudios y retos superados en cuanto a planos, texturas, fondos, diseños de personajes, magnífico artículo en la web de “Un periodista en el bolsillo”.

Una crítica a la medida de lo poético del libro, donde el blog en el que aparece, IndiePerCui, piropea la obra con la misma lírica de la autora, pero en italiano.

Y una entrevista más, en el canal de YouTube “La hora de la merienda” de Rocío Campos.

 Y la editorial ofrece las primeras páginas que podemos disfrutar aquí.


En cuanto a mi aportación, me gustaría centrarme en la estructura de tres partes que se aprecia en el libro a modo de presentación-nudo-desenlace que para nada se queda en ese trío.

Los animales están en la oscuridad (el humo, el color negro, la incertidumbre…), no ven el sol y deciden ir a buscarlo. Cuando por la luz creen encontrarlo, ven que se trata del fuego y han de huir si quieren salvarse (el rojo, el miedo, la muerte…), correr, correr. Llega la lluvia, se reestablece la clama (luz, color, esperanza…) aunque lo perdido no volverá, es hora de cuidar y defender todos los colores de la selva, lo que cada uno representa.

Es un libro de emociones: incertidumbre, miedo y esperanza.

Es un libro de personajes: individualidad, unión, equilibrio.

Es un libro de tiempos: atardecer, anochecer, amanecer.

Es un libro de reflexión ecológica: análisis, comprobación, propuesta.

Es un libro de desastre y reacción natural: humo, fuego, lluvia.

O lo que es lo mismo, un libro de ciclo natural: vivir, morir, renacer.

Es un libro de denuncia: oscuridad, agonía, claridad.

Es un libro de viaje iniciático (ya no vuelven a ser como antes), es decir: caminar, correr, andar.

¿Es un libro cinematográfico?: plano general, primer plano, plano panorámico… y más.

Es un libro de detalles plásticos: las sombras en la oscuridad, las chispas incandescentes, la lluvia que cae gota a gota.

Es un libro de psicología del color: negro, rojo, múltiple.




La presentación de las escenas en el espacio único que resulta de la unión de las dos páginas, da una amplia visión de cada momento, permite a la autora colocar estratégicamente a los personajes y a los vacíos, o a llenarlas completamente de acción. Un placer visual, una gran denuncia con texto delicado, un lujo de edición en un libro para disfrutarlo muchas veces.

La autora

Nacida en Perú, viajó con su familia a Estados Unidos. Terminó los estudios de Arquitectura, pero eligió el dibujo y la pintura antes que los edificios, especialmente si se trata de paisajes y animales. Desde 2015 es la promotora del proyecto Different Folks Co., donde reúne sus creaciones elaboradas.




martes, 5 de septiembre de 2023

Escritos en el mar (R)




Cuando voy a reseñar este libro, me pongo a buscar ese otro de título “Escritos de otro mundo” que es muy parejo a este. Pero no lo encuentro entre los libros juveniles que tengo, hasta que veo que lo he colocado con los de adultos. Y es que los libros con relatos de varios autores, de distintas trayectorias literarias, sobre un tema y un punto de partida común no tienen por qué conseguir unos mismos “niveles de lectura”. En el título que cito, encontré algunos que los vi más “disfrutables” para adultos que para jóvenes. Y de ahí que lo colocara en otra estantería. 



“Escritos en el mar” pertenece a esta colección dirigida por el escritor Daniel Hernández Chambers dentro del sello Kalandraka. La idea es desarrollar un relato ligado a un autor o autora especialmente unido al tema que los agrupa, en este caso el mar. Claramente los escritores no han tenido unas pautas sobre como planear su historia, tan solo dejar patente a qué autor o autora se “homenajea” y que el mar aparezca vivo como un protagonista más.




Los escritores y escritoras que participan en este proyecto han puesto especial esfuerzo en acercarse a la prosa del autor que retratan (el intimismo, lo descriptivo, la sencillez, lo misterioso…) y en varios casos recoger aspectos biográficos más o menos auténticos, más o menos inventados. Por ello, cuanto más se conozca a los autores recogidos y a su obra y vida, más se podrá disfrutar del relato que los evoca. Y he aquí que vuelve a surgirme la duda: ¿en qué estantería coloco el libro? 

A modo de índice y breve reseña del contenido, aquí van estas fichas:








Ni que decir tiene que reseñar este libro daría para siete comentarios largos, más otro que tratara el conjunto (¿por qué un autor contemporáneo entre los de una generación “casi 98” ?, ¿por qué no están Alberti o Baroja?, ¿por qué no hay al menos uno no literato sino explorador o científico?, por ejemplo).     

De lo que sí hay que hablar más es de las ilustraciones de Federico Delicado que, como los escritores, no toma una pauta común para ilustrar los relatos. Para Salgari elige un retrato “tuneado” en el que mostrarlo como él mismo y como El tigre de Mompracem”, como las dos facetas de una misma personalidad, lo que se dibuja también en el relato; o ese representar que los viajes de Verne que aparecen en algunas de sus biografías fueron solo imaginación, al sentar a un pequeño Jules con un Nautilus en una pecera en escena muy doméstica; o… Todas y cada una de las ilustraciones, intencionadamente colocadas al final de cada relato, son un broche para el mismo: en unos casos como interpretación, en otros como prolongación de lo contado y, en un caso, me atrevería a decir que como “reconducción” de lo que se ha contado.

 

Reseña del ilustrador escrita por la editorial.