miércoles, 11 de agosto de 2021

Jack Wolfgang. La entrada del lobo (R)

Guion de Stephen Desberg y dibujos de Henri Reculé. 


Un personaje que pretende quedarse con más entregas en el mundo del cómic: ya van tres álbumes en Francia, aquí este es el primero. Un lobo en un mundo de humanos y zoomorfos con dos facetas: por un lado, crítico culinario, y por otro agente de la CIA.  Esto le va a permitir investigar sobre un oscuro mundo que se oculta tras el “qwat”, la mezcla secreta del tofu que satisface a herbívoros y carnívoros permitiendo así esta particular coexistencia. Aunque se observa un status superior de humanos sobre animales.


Una trama con espías y asesinatos pondrá en movimiento al chef y crítico, en su papel de agente, hasta dejar el caso cerrado en manos de los jefazos de la CIA. “¿Cerrado?”, más bien tapado porque actuar con justicia sería atentar contra el orden establecido y mejor dejar las cosas como están. Este es el contenido a grandes rasgos: aventura, intriga y vapuleo a la ética (que no queda muy claro si pretende denunciarlo o que sea aceptado).


En cuanto al dibujo es difícil de valorar, porque si lo comparamos con el Blacksad de Guarnido (inevitable desde que se ve la cubierta), la verdad es que el lobo se queda en cordero. Sin embargo, la composición, el ritmo narrativo (a veces acelerado) y la construcción de personajes, así como los espacios y los decorados, son lo suficientemente acertados como para tener ganas de leer los siguientes títulos.


A la izquierda Jack de Reculé y Desberg. A la derecha John Blacksad de Canales y Guarnido.


martes, 10 de agosto de 2021

Cosas nuestras (R)

De Ilu Ros. Editorial Lumen. Grupo Editorial Penguin Random House. Barcelona. 2019.


Con este libro podría hacer como con otros de los que hay muchas críticas en la red, remitir a ellas y dar solo dos o tres opiniones personales. Pero es que me ha gustado “más que mucho” y querría hablar de él por si puedo enamorar a gente para que lo lea. No obstante, paso dos enlaces de vídeos muy cortos que nos pondrán en situación:

                   Promoción editorial                                Palabras de la autora 

Lo primero que quiero apuntar es que no es una novela gráfica, como se entiende en el mundo del cómic que es donde nace el término. No por tener textos y dibujos va a serlo. Porque no hay viñetas, no hay bocadillos, no es la imagen la que domina y subordina al texto, cada uno tiene su momento y a veces lo tienen a la vez. Porque la ilustración en muchos casos no ilustra al texto, sino que cuenta por sí sola (esa abuela agachándose, que nos dice cuánto le cuesta ya). Y también hay texto que discurre sin tener que tener ilustración alguna. Porque, aunque sea una suma de textos diversos, donde se mezclan la crónica, el ensayo, la narrativa mediante el diálogo, los textos externos asociados, las reflexiones a modo de diario, … el libro es una suma de todo ello, pero no como pastiche sino algo muy bien diseñado, engarzado y armónico.


La primera página solo contiene una pregunta de la madre a la hija, y la respuesta de esta, que da lugar al título del libro. Aquí queda definido todo lo que vamos a ver y disfrutar a continuación: el conflicto generacional está en dos generaciones seguidas, padres e hijos, pero si nos saltamos un paso no solo puede haber comunicación intergeneracional, sino que según la autora hay que ponerse a ello: “Déjate de Instagram, habla con tu abuela”.


El diálogo con la abuela va a servir como crónica de una época, la de su tiempo de joven, donde se refleja la emigración, la pérdida de raíces que esto suponía (ya que le hacía sentir como extraños en Francia y en España), el trabajo en el campo, el papel de la mujer, el escenario rural con su dureza y su amabilidad … pero, a la vez, comparando en paralelo con la situación de ahora, de los jóvenes y su migración, con la llegada de extranjeros, con la falta de trabajo e, inevitablemente, con el espacio urbano que el lector irá comparando al observar las ilustraciones de esos espacios abiertos, esos árboles, esa casa.

A su vez, y este es el detonante de la conversación, la comparación entre “aquellos” artistas y estos artistas. Con esos gustos por las cantantes de copla de los que la abuela le cuenta a la nieta algunos aspectos de interés de sus vidas y algún que otro “chisme”, la escritora hace una revisión del papel de estas en el franquismo, mostrando sus rebeldías, sus dificultades, sus rivalidades y, en el caso de Miguel de Molina, incluso su exilio. Por otra parte, pone en valor a cantantes actuales analizando sus trayectorias y el sentido y valor de su música.


Pasando a la parte visual, esta va a ser la que sitúe al libro como una obra original, que atrapa, que tiene una personalísima impronta y que hace convivir diversos estilos para diferenciar los momentos y el papel de cada mensaje. Por un lado, está la tipografía de cuando abuela y nieta hablan, que va a ser manuscrita, incontrolada en la superficie de la hoja, como palabras dichas que caen en el papel, con dos colores uno por personaje. Sin duda están hablando. Pero esa tipografía se vuelve “romana” cuando la autora presenta datos, reflexiona, coloca cosas en su sitio.


En el aspecto plástico, la autora va a mostrar una versatilidad importante para situar los distintos aspectos que quiere contarnos. El dibujo de la abuela y sus enseres, y el de sí misma en un ejercicio de autorretrato divertido, es un mundo orgánico, amable, con un contorno y zonas definidas que luego reciben líneas que rompan la posible frialdad de la línea clara, unas sombras o unas arrugas, que además son señas de identidad en esta autora. Las alusiones al pasado en dibujos de fotografías en blanco y negro (gris) son contundentes, pedazos de una realidad que fue en un instante que quedó grabado, pero sin que aparezcan las caras de las personas “retratadas”, podrían ser tus abuelos o nuestros padres (según las edades de los lectores, claro). Los paisajes, pertenecen a esos dibujos de libro de viaje, donde el artista se sienta a mirar y le resulta imposible no añadirle sentimiento a lo que ve, a lo que dibuja, y quedan cálidos, llenos de verdad. Los retratos de las folclóricas, caminan entre lo realista, ya que se les puede reconocer sin esfuerzo, y el arte pop, por la profusión de colores, lo impactante visualmente, lo exagerado de la pose …


Y todo sin una línea recta, desafiando al patrón estándar, con la hoja de color crudo, con una paleta de tonos pasteles donde un frecuente ocre nos recuerda a ese sepia con el que se vira al pasado. Pasado recogido en las portadas de revistas que reproduce pero, sobre todo, en tanto objeto cotidiano que podrían quedar en el olvido: el platero y el recogedor de madera, el salero de pared, la cerámica, la caja de cerillas, la persiana, las sillas de enea, el asador … y, cómo no, esos pasos para despiezar un pollo.


¿Y a dónde quiero llegar con todo esto? A recomendar su lectura a todo el mundo pero especialmente, en este blog, a los jóvenes, chicos y chicas que tal vez tengan una conversación pendiente con sus abuelos antes de que los pierdan. ¿Y algo más? Pues sí: que tengo que hacerme con el nuevo trabajo de esta autora porque promete mucho.






lunes, 9 de agosto de 2021

Las cosas de Lota: “El misterio de la flauta mágica” (R)

 De Alice Pantermüller y Daniela Kohl. Colección Las cosas de Lota. Editorial Bruño. Madrid. 2015.



Uno de esos libros del nuevo lenguaje verbo-icónico que no es texto ilustrado, que no es cómic, que no es ejercicio de imprenta, pero que se queda con todo lo anterior y da lugar a este tipo de narrativa gráfica que, realmente, está haciendo lectores por su forma de contar.

Efectivamente, en cualquier caso, tienen un libro en las manos y de “muchas” páginas (más de ciento cincuenta); se lee con mucha facilidad: el texto se interrumpe a cada poco con lo gráfico apoyando mucho la comprensión; visualmente la página es muy “descansada”, no es una mancha de texto sino algo muy dinámico; y, lo más importante, el texto ha de ser leído para saber también por qué están ahí esos dibujos, esos emoticonos, esos cambios de tipografía (tamaño, fuente y forma), esas onomatopeyas, esas metáforas visuales … que de todo hay.


Además, el diseño de la cubierta es muy moderno, muy atractivo para niños y niñas que se inician con estos libros; las hojas son algo más gruesas de lo normal, dándoles también en eso facilidad para pasar la página y viendo cómo a poco de empezar “ya van bien adelantados”; las guardas tienen una presentación dibujada de los personajes que también es facilitadora de lectura; y, en fin, unos personajes muy reales con sus meteduras de pata, sus antojos, sus enfados, sus risas, su vida tan verosímil para lectores que empiezan a leer con autonomía.
Los otros títulos de la colección

En cuanto a la temática, las peripecias de Lota no llegan a la aventura de Pipi Lamstrung, a la magia de Matilda, ni al candor y tragicomedia de Heidi, … pero están ahí: con toda su actualidad, las peleas con sus hermanos, la sofisticación de la madre, lo “normalizado” del padre (maestro), la rivalidad con la amiga, y su imaginación que de todo hace una lectura muy suya. Su popularidad en Alemania le ha llevado al cine.






Huellas de carbón (R)

De Daniel Hernández Chambers. Colección Alandar. Editorial Edelvives. Zaragoza, 2021.


Nunca olvidaré la lectura de Drácula, de Bram Stocker. Entre otros motivos por la diversidad de subgéneros literarios que guardaba la novela: las cartas, el diario, el cuaderno de bitácora del capitán del barco, la narración omnisciente. No llega a tanta variedad esta novela de Chambers, pero juega con ello y es un magnífico acercamiento a esas posibilidades que nos da la literatura. 


Comenzamos con una comunicación en redes sociales (luego dirá en cuántas las ha puesto), ahí, de golpe. Luego comienza el libro que subdivide en cuatro partes. La primera es solo un capítulo donde la joven rusa nos habla en primera persona del “diario” que le ha dado su abuelo encontrado hace tanto tiempo. La segunda es la transcripción de dicho diario, escrito por tanto también en primera persona, donde es un chico alemán el que cuenta el día a día. La tercera, entendiéndose que la chica escribe un diario, la forman las hojas en las que habla de los contactos virtuales con el nieto del autor del diario, incluido la última en la que ya ha vuelto del encuentro para darle el diario, y todo expresado en presente. El último capítulo es un flashback para contar dicho encuentro, y por tanto escrito en pasado.

El libro es sobresaliente también por contar la historia de las víctimas, de los que pasaron con penas y sin gloria: esa parte del pueblo alemán al que las locuras de la guerra se le vienen encima sin las intenciones de conquista que llevaban sus gobernantes; esa parte del pueblo ruso, soldados, que no participaron del saqueo, abuso y muerte con que arrasaron cuando ya volvían como victoriosos. 


Además, el diario de Adler recoge ese momento de miseria del pueblo, arrasado y desvalijado, donde cualquier cosa que se encuentra es un tesoro y Chambers coloca como enorme tesoro una biblioteca, oculta, que habría sido el refugio de libertad y fantasía del grupo de jóvenes que en ella se reúne, donde leen o escuchan a uno de ellos leer.







sábado, 7 de agosto de 2021

¡Vivan las uñas de colores! (R)

 De Alicia Acosta y Luis Amavisca, ilustrado por Gusti. Colección Egalité. Editorial NubeOcho. Madrid 2018.


Todo empieza con un post en Facebook que consigue unas cifras de susto:

Y así comienza la historia de este álbum ilustrado del que ya se ha dicho tanto que no sé si caben más comentarios. Una posibilidad de meterse en él es asistir a este enlace de La cuentería respetuosa, donde se han empleado a fondo, con entrevista a Alicia Acosta incluida.



Solo señalar algunos puntos en los que me he fijado: la no participación de la maestra en los momentos de rechazo, la magnífica evolución de Gusti con esos colores y esa profundidad en las panorámicas con esos trazos irregulares, la importancia de la sonrisa, ese padre cómplice, y ese final feliz … que no lo es tanto. Porque el acoso a lo distinto sigue ahí: en esa enormidad de comentarios en Facebook se descubren aportaciones de adultos que realmente piensan que es una barbaridad que los varones se pinten las uñas, y en los diálogos que se producen aparecen posturas agresivas contra lo diferente, frente a “la norma” que se acepta como única y verdadera, aunque no haya ningún argumento para sostenerla más que el de la peligrosa y equívoca “tradición”.



La lucha sigue. Gracias a estos autores y a esta editorial por aportar este título (obligado para los colegios, diría yo) para esa labor de educar en la empatía que se ha hecho imprescindible para los centros educativos y la familia.




Editorial Lata de Sal

 Vamos a acercarnos a esta joven editorial de álbumes ilustrados, Lata de sal. En la actualidad presentan tres colecciones, pero con aspectos comunes que son el fondo sustancial que sus creadores han querido infundir a los libros: amor a los animales y a la naturaleza. Pero también valores de amistad, solidaridad y generosidad. Eso no quita que entre los muchos temas que abordan, donde el humor tiene un destacado papel, también se puedan encontrar “temas complejos”: muerte, enfermedad, diversidad, familias de todos los tipos, identidad…

En su web, además del catálogo, se pueden encontrar las fichas de los autores, la ficha técnica de cada libro, y enlace con su canal de You tube, el apartado de cuentacuentos (por parte de la editora), canciones, noticias, calendario de actividades, …


(Lo que aparece en los recuadros está extraído de las fichas de la editorial. Para leer bien, picar en ellos).


Moustache

Uno de mis favoritos porque es de la colección Gatos, y está escrito por Gracia Iglesias y dibujado nada menos que por Guridi. Un diez porque no castiga la curiosidad sino que la premia, porque es la imaginación la que resuelve el problema, porque todos tenemos derecho a ser excéntrico … y sobre todo porque es muy divertido ver tanta expresión usando tan pocos recursos: donde menos es más.


El Gato Que no bajaba del sillón: y el porqué de su sinrazón
Otro que me ha gustado mucho. También de Gatos. Un texto con sencillos pareados que van contando una historia de una cualidad también común a niños y gatos: el miedo. Y de cómo hay momentos y motivos para afrontarlo y ser valientes. Las ilustraciones puro diseño geométrico que cuenta con todos los convencionalismos que compartimos para recoger de forma viva el escenario de la historia.


La oca azul
Dos personajes: la oca y el cocodrilo. Una historia que podría parecer que trata de la demencia senil y el alzhéimer, pero va mucho más. Es una historia en la que se cuela el tema de la adopción, de familia monoparental, y en gran medida de la gratitud y la generosidad y el amor. Que aquí todo es lo mismo. Con tres colores, negro para la línea, azul para el pico de la oca y gris para el cocodrilo, el libro nos cuenta la historia siguiendo este código: negro para el narrador, azul cuando habla la oca y gris cuando lo hace el cocodrilo. Las formas, orgánicas, tiernas, amables, de los personajes se mueven en un escenario con los mínimos elementos que, no obstante, crean un ambiente acogedor, de hogar natural para estos entrañables personajes. Y de colofón una nota de humor.
Aun habiendo nacido en Argentina, ese apellido, Lee, esos rasgos, ese vivir ahora en Corea, eso de que Suzy Lee tenga un hijo y una hija, esos trazos, ese uso del color … ¿Son estas artistas madre e hija?



La oruga impaciente / La mariposa insegura
Si compráis uno de estos libros … ¡comprar también el otro! Nunca imaginé que se pudiera contar el proceso de la metamorfosis de una forma tan divertidísima. 
Los dos libros, de la Colección Afortunada, son fantásticos. Están contados con mucha velocidad, tanto que cuando se llega al final se vuelve al principio para, esta vez leerlo con calma. Y es que la oruga / la mariposa, nos pone a cien. Qué acierto contarlo todo como si de un cómic se tratara con bocadillos con color distinto de fondo según quien habla. Genial para los que empiezan a leer … ¡y para los que llevamos mucho leyendo! Jajajaja.













La Troupe (R)

De Antonio J. Ruiz Munuera. Colección Alandar. Editorial Edelvives. Zaragoza 2020. XX Premio Alandar.


Cuando un libro habla de algo de lo que no tienes ni idea y está bien documentado, además de magníficamente escrito, no dejas de sorprenderte y terminas su lectura con mucho agradecimiento al escritor.
Esa doble colonización de Canadá, la “conviviente” con los indígenas por parte de los franceses y la represiva y forzosa por parte de los ingleses, por un lado, y el mundo del circo en sus inicios con sus números y sus “monstruos”, por otro. Todo en un ambiente que se vuelve exótico por sus personajes, su naturaleza, su tiempo, el libro es uno de esos que los adultos tomarán para sus lecturas, como está ocurriendo con frecuencia ya con la buena literatura juvenil. 
Retrato de una adolescente que renuncia a lo que le han diseñado como vida para optar por su propio camino, a pesar de las muchas dificultades, encontrándose a sí misma en todo su potencial y, como ocurriría en un cuento clásico de iniciación, encontrando el amor.
La historia de Elizabeth, procedente de Inglaterra, a Quebec es la de una chica atada a un padre militar que no la tiene en consideración, a la ausencia de su madre fallecida, y a una fortaleza destinada a recordar a indios y franceses que la corona inglesa es la que tiene el poder.


Pero un circo llega a la ciudad. Circo como metáfora de libertad, que no se arraiga a ningún lugar. Pero también de solidaridad donde caben todos y entre todos se saca la vida adelante día a día. Por eso la protagonista, que nos cuenta la historia en primera persona, encuentra en el circo el vehículo para afrontar su propia vida.
Desde que comienza el libro y nos habla del jugo de los arces, el periodo de la huida, el encuentro con el circo y su viaje, la naturaleza tiene una gran relevancia acompañando a los personajes y mostrándose viva y partícipe de la historia, mostrando belleza, peligro, la temperatura y el ambiente, y el escenario idóneo para el deambular de esa variada y gran familia a la que no le faltará ¡un elefante!



En este enlace una entrevista con el autor.