viernes, 1 de abril de 2016

DÍA DEL LIBRO INFANTIL Y JUVENIL

¡FELICIDADES!

Hoy (terminé este post a las 12.01 del 2 de abril) es el Día del Libro Infantil y Juvenil. Podríamos celebrarlo con el cartel y el texto de este año... pero no. Ya lo subí al blog por si alguien quería prepararlo para la fecha, pero también lo critiqué con ganas en el suplemento de Diario de Jerez. Porque me parece de poca calidad literaria, confuso y, sobre todo, muy sexista.

Pero si queremos disfrutar de un texto y un cartel podemos, por ejemplo, retomar el de 2014. Eran estos de la Delegación de Irlanda, con autoría de Siobhán Parkinson al texto y Niamh Sharley a la ilustración. Al cartel le he quitado el año y así sirve para cuando queramos.




Los lectores a menudo le preguntan a los escritores cómo escriben sus historias - ¿de dónde salen las ideas? Provienen de mi imaginación, contesta el escritor. Ah, claro, suele contestar el lector. Pero, ¿dónde está tu imaginación, de qué está hecha y es cierto que todo el mundo tiene una?

Bueno, responde el escritor, está en mi cabeza, por supuesto, y está compuesta de imágenes y palabras y recuerdos y rastros de otras historias y palabras y fragmentos de cosas y melodías y pensamientos y rostros y monstruos y formas y palabras y movimientos y palabras y olas y arabescos y paisajes y palabras y perfumes y sentimientos y colores y rimas y pequeños chasquidos y silbidos y sabores y explosiones de energía y acertijos y brisas y palabras. Todo ello girando ahí dentro y cantando y comportándose como un caleidoscopio y flotando y sentándose y pensando y rascándose la cabeza.

Por supuesto que todo el mundo tiene imaginación: sin ella, no seríamos capaces de soñar. No obstante, no toda imaginación tiene las mismas cosas dentro de ella. Probablemente, la imaginación de los cocineros contenga en su mayoría sabores, de la misma manera que la imaginación de los artistas contendrá sobre todo colores y formas. La imaginación de los escritores está principalmente llena de palabras. 

Para los lectores y oyentes de historias, sus imaginaciones también se nutren de palabras. La imaginación de un escritor trabaja y da vueltas y da forma a las ideas, a los sonidos, a las voces, a los personajes y a los acontecimientos hasta convertirlos en una historia; esta historia no está compuesta de otra cosa que no sean palabras, batallones de garabatos desfilando por las páginas. Entonces ocurre que, de pronto, llega un lector y esos garabatos cobran vida. Siguen estando en la página, siguen pareciendo garabatos pero también están retozando en la imaginación del lector, y éste da forma e hila las palabras para que la historia ahora tenga lugar en su cabeza, como tuvo lugar en la cabeza del escritor.
            Este es el motivo por el cual el lector es tan importante para una historia como lo es el escritor. Solo hay un escritor para cada una de ellas, pero hay cientos o miles o incluso a veces millones de lectores de historias, que leen en el mismo idioma que el del escritor o que quizás hasta lean traducciones en muchos otros idiomas diferentes. Sin el escritor, no nace el cuento; sin todos los miles de lectores alrededor del mundo, el cuento no llegará nunca a vivir todas las vidas que puede vivir.

Todo lector de una historia tiene algo en común con los otros lectores de esa misma historia. Separadamente, aunque también de alguna manera juntos, ellos han recreado la historia en su propia imaginación: una acción que es tanto privada como pública, individual como común, íntima como internacional.

Es posiblemente lo que los humanos hacen mejor.
¡Seguid leyendo!

Siobhán Parkinson
Autora, editora, traductora
 




domingo, 27 de marzo de 2016

KAMISHIBAI

Hace un año preparé este trabajo sobre el kamishibai que creo que pueda ser de interés de algunos seguidores y que por ello reproduzco ahora. Todas las ilustraciones han sido tomadas de Internet.

KAMISHIBAI


El kamishibai es una técnica de cuentacuentos que utiliza un “butai” o teatrillo de tres puertas, en el que se colocan unas láminas que ilustran lo que se cuenta o lo que se lee, para lo que entonces lleva un texto escrito detrás de esas láminas.




Por tanto se necesita estar detrás del butai, ir leyendo el texto expresivamente y pasando las láminas. Por ello se habla de interpretación de kamishibai más que de lectura.


Es una técnica japonesa muy antigua que se reactivó en los años veinte del siglo pasado. El intérprete, gaito kamishibaiya, solía llevar el butai encima y desplazarse por distintos lugares en los que reunía a su auditorio llamando su atención con unas claves o hyoshigi que hacía sonar para indicar que comenzaba la contada. También lo podía utilizar a lo largo de la historia para causar efectos sonoros o diferenciar tiempos en la narración.


En Japón, oír el sonido del hyoshigi era como aquí la campanilla del vendedor de helados ambulantes. El contador se lo podía dejar a los niños para que fuesen por los alrededores haciéndolo sonar para traer a más público. Las dos piezas solían ir unidas por un cordel para tenerlas siempre juntas y a mano.



El ilustrador japonés Allen Say, ganador de una medalla Caldecot a la ilustración, en su libro “Kamishibai man”, recoge la actividad de un intérprete de kamishibai, con un gran lujo de detalles que transporta a los lectores a esa época clásica del contador que iba trasladándose de un lugar a otro con sus cuentos. Se presenta este libro en este vídeo de youtube.  



Esos hombres kamishibai utilizaron la bicicleta para desplazarse y como soporte que mantenía en alto su teatrillo.


El mismo recurso se copió en occidente junto a la técnica kamishibai.

La palabra kamishibai es japonesa y significa “teatro de papel”.




La interpretación de la narración, el ser contado en grupo, la participación de los asistentes, el tipo de historias, la ilustración, la posibilidad de añadir algún elemento móvil a la ilustración, la concentración en la imagen por la forma del teatrillo (laterales y madera superior),… aportan una particularidad especial a esta forma de narración y comunicación en grupo.
En youtube (en inglés), en el vídeo “Storytelling: lessons from kamishibai”  se pueden obtener datos históricos, comparativas con otros medios de comunicación y características y sugerencias para la técnica del kamishibai.


En Perú (recordemos que este país tiene muchas influencias japonesas por la mestización de la población) hay un proyecto de investigación para la puesta en práctica del kamishibai a niveles escolares y culturales. Es una iniciativa del folklorista Pepe Cabana que en este vídeo  cuenta su experiencia.


Se pueden encontrar distintos vídeos en los que aparecen o bien contadas o bien su uso escolar.
En el primer grupo tenemos, entre otros muchos, los siguientes:

*Aquí, donde se aprecia la necesidad de un diseño muy exacto o las láminas se atascan restando fluidez a la narración. Hay algún uso de lengüetas interesante.

*Aquí, con un grupo de dos chicas y un chico que cuentan tres cuentos, sin texto y con música, con “añadidos” y expresión corporal.

*Aquí, cuento contado por un maestro español con kamishibai: “El gato sol”.

*Y aquí, un cuento contado en japonés por un cuentacuentos japonés.



Viniendo de Japón no nos puede extrañar el que asocien a esta técnica tradicional las nuevas tecnologías. Así en el vídeo “KUNITACHI KAMISHIBAI: Japanese picture-card show” el contador pasa del uso típico a la incorporación de una tablet en el butai. Destaca la incorporación de instrumentos musicales y el hecho de la interpretación sin lectura, verdadero sentir del teatro de papel que supone el kamishibai.

En el grupo de los “didácticos” hay que considerar:
*la experiencia del Colegio “San Juan de la Cadena” (Pamplona). En la web de la Asociación de madres y padres http://www.sanjuandelacadena.com/ se encuentra un enlace que nos lleva a un pdf explicándolo. También en el vídeo “Secuencia para la elaboración de un Kamishibai”.

* Y, en un colegio estadounidense, todo el proceso de creación por parte del alumnado.

*Y aquí otro igual.



Y para terminar, algunos consejos:



Pepe García Oliva




PEQUEÑO ÁRBOL (R)

Textos e idea de The Templar Company Limited. Ilustraciones de Jenny Bowers. Col. Cubilete. Editorial Bruño. Madrid. 2015.


Un libro especial en la colección Cubilete porque su forma es rectangular alargada (acostumbrados a los volúmenes cuadrados), sus tapas y hojas son de cartón, y contiene lengüetas que podemos separar. Impreso en China porque el trabajo de publicación exige que sean montados uno a uno y, por aquello del coste de la mano de obra, ya se sabe. Esperemos que en condiciones adecuadas.



El libro es un paseo por las estaciones del año donde apreciar el clima, los personajes del campo y el proceso de crecimiento de un árbol. Esta es la única pega que se le podría poner y es que viene a hacer coincidir el nacimiento, crecimiento, floración y producción de frutos, caída de hoja y desnudez invernal en el tiempo de un solo año, lo que podría hacer creer a los pequeños que todo es así de rápido. 


La semilla, que aparece esperando al empezar el libro en invierno, va a brotar y crecer en las dos páginas dobles dedicadas a la primavera. Todo acompañado de un pequeño texto que leeremos a los pequeños a la vez que vamos diciéndoles que levanten las lengüetas para encontrar un dibujo y su nombre.


La historia seguirá con las páginas dobles del verano, del otroño y, nuevamente, del invierno, cargándose los colores de fondo de la temperatura de cada estación.

Habremos de ir enseñándoles donde está el árbol y que vean cómo va cambiando. Esto es porque la ilustración está llena de detalles y de color y el juego de las lengüetas absorbe toda la atención pudiendo quedar atrás el protagonista del libro, al menos por el título.


Es un lindo libro entre  diccionario visual y  primer acercamiento a la Naturaleza, motivando a su observación y despertando cariño hacia ella.
A pesar de ser muy sencillo, gustará a otros chicos y otras chicas ya lectores por lo vistoso y atractivo que resulta. No en vano la ilustración y el diseño han corrido a cargo de Jenny Bowers, miembro del colectivo Peepshow de ilustradores ingleses, con una producción que abarca casi todos los campos en los que la ilustración puede participar.

Jenny Bowers



PAT EL PIRATA Y EL VALIENTE RESCATE (R)

De Rose Impey. Ilustraciones de Nathan Reed. Col. Pat el Pirata. de. Edelvives. Zaragoza 2015.

Pat es un niño con padres piratas, su abuela Peg también pirata, su perro Babor y el loro Pierre. Él también quiere ser pirata y se embarca con su abuela, junto a las mascotas, en busca de las aventuras que se recogen en estos ocho libros, los cuatro primeros con letra ligada y los siguientes con letra de imprenta.

Son unas historias muy sencillas de leer, con grandes ilustraciones que facilitan completamente la comprensión y que se apoyan en elementos muy conocidos por parte de los pequeños lectores a los que van dirigidos. No es nada del otro mundo como creación literaria pero sintonizarán con facilidad con quienes se empiezan a soltar en lectura.


Los textos son de una más que prolífica autora (puede que llegue a los 70 años con casi doscientos títulos) muy dada a las series de ocho sobre cada personaje que crea. La que empezara contando cuentos de hadas en clase pasó a dedicarse por entero a escribir aunque sigue nutriéndose de la imaginación infantil y ensayando el éxito de sus cuentos presentándolo en escuelas y librerías por donde es fácil encontrarla en su país.

Rose Impey

Las ilustraciones, una vez creados los personajes y el escenario, vuelven a contar la historia sin descubrir mucho más. Están en la línea de los dibujos creados por ordenador que bien valdrían para la animación de serie televisiva o la ilustración de libros de texto: sencillos y sin complicarse mucho en detalles ni en ambientación, más bien planos aunque de colorido vistoso. No son lo más sobresaliente de este autor al que se le puede seguir en su cuenta de twitter.


sábado, 26 de marzo de 2016

EL LETRERO SECRETO DE ROSIE (R)

De Maurice Sendak, texto e ilustraciones. Col. Libros para soñar. Editorial Kalandraka. Pontevedra. 2016.

Una nueva recuperación de la de obra de Sendak, y de la que se han escrito ríos de tinta. Yo añadiría que es una pieza vigente porque reivindica hoy la necesidad de volver a jugar en la calle, y jugar en su acepción más auténtica: ensayar el mundo adulto para acercarse a él, superar los miedos que provoca, inventar estrategias de vida. Además, Rosie se convierte en arquetipo de heroína urbana infantil que ha servido para el nacimiento de otras muchas magníficas niñas de la LIJ habiendo enseñado a otros tantos autores y autoras a observar y tomar nota de los niños y niñas reales de nuestro alrededor para hacer libros de calidad y no ñoñerías.


Dos lugares, que recomiendo, donde leer sobre esta obra son Babar y Lo leemos así.

MATEO EN LAS NUBES (R)


De Daniel Monedero. Il. Annalaura Cantone. Col. El fabuloso Mateo. Editorial Edelvives. Zaragoza. 2015.

Si leyéramos el texto en folios, nos parecería una historia sencilla y corriente donde la expresión “estar flotando en el aire”, por el hecho de sentirse bien, se toma como literal y el protagonista se separa del suelo, o eso cree, y sube. 
O, atendiendo al título, Mateo “está en las nubes”, como que una cosa es lo que pasa y otra lo que se imagina. 
Pero al leer la historia en este libro con las ilustraciones de Annalaura Cantone, todo cobra otra dimensión, todo es real, al menos verosímil, y Mateo vuela y mucho más. Divertidísimos personajes con narices inigualables (incluidas las mariposas), con personajes extras, con un giro para poner en vertical una página doble,... para no perdérselo.

lunes, 29 de febrero de 2016

CONSTRUYE TU PROPIA TORRE EIFFEL (R)

De Fiona Biggs. Il. de Cathy Brear. Diseño de Clare Barber. Ingeniería de papel de Ben Potter. Editorial Bruño. Madrid. 2014.


Como se puede suponer por el título y los créditos, no se trata de un libro que nos cuente algo sobre la famosa torre francesa, sino que va más allá: además de datos históricos, técnicos y anecdóticos, muy bien repartidos y maquetados e ilustrados, además nos ofrece un puzle en 3D, o una versión moderna de aquellos antiguos recortables, con el que se termina montando una “auténtica reproducción” de la Torre Eiffel de 60 centímetros de alto. Con las piezas troqueladas y de considerable grosor, por lo que con el sistema de encaje se puede prescindir del pegamento, se construye una maqueta de la torre con la que disfrutar aún más de la lectura de las 14 páginas dedicadas a saber mucho sobre esta singular construcción. Si hay libros que son familiares, este puede ser uno magnífico al poder emplear a todos en la construcción y repartirse los numerosos textos, pero cortos, para leerlos por turnos a los demás.


Una vez desmontadas las piezas de sus hojas, conviene a guardar esas hojas, ahora huecas en las zonas en las que había piezas, para seguir manteniendo la forma y volumen del libro, que de otra forma “adelgazaría” enormemente.