domingo, 6 de noviembre de 2016

LOS ANIVERSARIOS DE 2016

Ya estamos llegando al final de este 2016 en el que, como cada año lógicamente, se conmemoran aniversarios de nacimientos y fallecimientos que actualizan las biografías de autores clásicos, difunden su obra y, en fin, aportan cultura a la sociedad con los actos de las celebraciones y las publicaciones, películas, noticias, etc., a que dan lugar.


Así ha sido con los cuatrocientos años de la muerte de Miguel de Cervantes que ha exigido, por parte de la administración educativa, actuaciones a cargo de los colegios e institutos. A cambio de esa exigencia se podía contar con los recursos de la web, pero ni un mísero cartel que llevarse a la biblioteca, ni una publicación extraordinaria, ni una exposición itinerante, ni… nada. Esto viene a corroborar la política en materia de Lectura y Literatura que viene desarrollando la Consejería de Educación de unos años para acá: se acabó el pacto por la lectura y los programas en marcha son actuaciones que nacen en los centros y acaban en ellos, por voluntad propia, con una cierta supervisión si quieren los docentes que se canjee el trabajo por certificados. 




Otro aniversario, pero que escuelas e institutos han recogido por iniciativa propia, ha sido el de los cien años del nacimiento de Roald Dahl. Se ha difundido un cartel que se ha podido ver en puertas de librerías, probablemente de la Editorial Santillana que tiene prácticamente todos los derechos sobre la obra de este autor y han aparecido numerosas alusiones en Internet, además de su página oficial.


Pero si critico la actuación de la Junta respecto a pedir que se haga algo sobre Cervantes y no dar nada, igual lo haré o más con sus aliados del gobierno central y ese Ministerio de Educación, Cultura y Deportes que debe estar quedándose solo con lo de deporte. No solo se han quedado sin dotación económica los premios dedicados a las manifestaciones culturales y artísticas, sino que las conmemoraciones han brillado por su ausencia. No nos extraña que el centenario del nacimiento de Blas de Otero, de quien debería haber llegado a todos los institutos de España un cartel con su poema “Pido la paz y la palabra”, o el de Buero Vallejo, que tantas veces se lee en Secundaria, pasen sin pena ni gloria ya que no es muy dado este gobierno a acordarse de los escritores de izquierdas. 


Pero que ni tan siquiera haya movido el centenario del nacimiento de Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura y muy de la corriente política de los gobernantes, clama al cielo.



Ante tanto vacío de celebración, las editoriales no apuestan, lógicamente, por publicar o reeditar obras de estos autores para niños y jóvenes, y nos hemos tenido que conformar con los libros que ya teníamos y como novedad los publicados por Anaya en la colección “Mi primer...” dedicados Cervantes. Los firma Rosa Huertas y los ilustra Beatriz Castro.


Aniversarios a los que, junto con los cien años de la presentación de la Teoría de la relatividad por Einstein, se podían haber sumado los centenarios de defunciones de Shakespeare, Rubén Darío, que tantas veces aparecen en las antologías infantiles, de Henry James, de Henryk Sienkiewicz y de Jack London.



domingo, 16 de octubre de 2016

érase (R)



De Guridi, texto e ilustración. Ed. Tres Tigres Tristes. Sevilla.

                Todo cuento narrado oralmente debe empezar por “Érase una vez…”, de ahí que érase sea la palabra puerta, la que nos introduce en cada nueva historia y nos permite completar, acariciar, ensayar, acompañar, aventurar… nuestras vidas con las de tantísimos otros personajes. Por eso esa palabra se merecía un homenaje y Guridi se tira a esa difícil piscina haciendo un bellísimo ejercicio de natación sincronizada (ilustración y texto), de la que sale victorioso, por hacer tanta poesía  con solo las palabras justas, los trazos en azul y los fondos blanco o crema.



                Pura artesanía literaria para con tan pocos mimbres confeccionar un lujoso cesto en el que acurrucarnos a escuchar las historias contadas de esos narradores a los que Guridi dedica el libro con auténtico agradecimiento y reconocimiento. Viene a subrayar aquella antigua canción, aquellos versos, que decían. “Si se calla el cantor, calla la vida”.




                Y es que es así, como él lo recoge en  este libro: la voz envolvente de Érase (personificado en el narrador de relatos que encontramos en la cubierta)  levanta a los personajes del suelo, los desconecta de la prosaica realidad para invitarlos a un viaje que termina siendo adictivo. Tanto es así que cuando Érase deja de hablar cunde el pánico entre los habitantes y solo la otra manifestación del arte a través del sonido (además de la palabra), es decir la música, saca a Érase del silencio para volver a contar y contar y contar…




                Un libro que emociona y que nos trasmite el placer de escuchar mientras leemos, así es capaz de rizar el rizo el autor, como se “rizan” las palabras de Érase en sus oyentes; o como desaparece todo lo orgánico, lo vivo, cuando solo hay silencio; o cómo hace de “fin” una palabra para por fin volver a comenzar a hablar.




                Aquí no hay nada improvisado, a todo se le debe de haber dado muchas vueltas. Por ello no es nada accidental o resultado de la suerte, que <<la Tate Publishing, la editorial de la mismísima Tate Gallery, ha comprado (por primera vez un título español) los derechos de "Érase".>> (Sacado del Facebook del autor).




                Hay una entrevista con Guridi en la web "Un periodista en el bolsillo", que merece la pena leer.


sábado, 8 de octubre de 2016

IV Premios Plastilina & Bloggers al mejor Álbum Ilustrado

La librería Plastilina, en Cádiz a un paso de la "plaza del Balneario" (la Glorieta Ingeniero La Cierva, donde daba la vuelta el autobús del Balneario), había sido para mí un establecimiento de material escolar y prensa donde se dejaba caer la venta de algún libro. Del tipo de la que había frente a la "residencia" Puerta del Mar.



Pero un día me dijeron que iba a estar Guridi presentando un libro. Y me acerqué a verlo y verla. Sorpresa, una vez superado el largo mostrador y los estantes de las revistas y periódicos, te encuentras algo más parecido a una pequeña biblioteca que a una librería. Y por supuesto nada de una papelería. 



La madera es acogedora, los libros enseñan unos lomos llenos de color pero siempre hay también alguno de cara. Todo está lleno de ilustración en la parte baja de los dos niveles que la conforman. Es la zona infantil y juvenil y hay hasta un espacio para que los pequeños se sienten a leer.


En el segundo nivel, una vez superados los tres escalones y ya envueltos en madera del todo, están los libros para adultos con tres paredes llenas y dos mesas abarrotadas. Un ancho pasillo entre todo esto en forma de T es lo que queda para moverse.


Sin embargo este espacio crece como solo lo hacen los espacios mágicos, y se convierte en un escenario donde puede ocurrir de todo: un taller, un teatro de marionetas, una sala de presentación de libros, el hogar de los cuentacuentos.


Hay algo que me parece estupendo y es que la librería forma un "duo" con una juguetería en el local de al lado, de los mismos propietarios. Eso que me llamó tanto la atención en Argentina: en todas las librerías infantiles vendían juguetes o, lo que es lo mismo, en toda juguetería vendían libros.

Este concepto que, afortunadamente ya lo he visto en otras de mis librerías favoritas, me parece fundamental para que los pequeños y jóvenes lectores asocien la lectura al mismo placer que les produzca el juego.


Entre todo esto que es el contexto, aparece el librero que es el que firma un interesante texto: el de una librería muy viva. Entrar en su facebook nos servirá para estar al tanto puntualmente de sus numerosas actividades.

Y ahora mismo, invita a todos los amantes de los álbumes ilustrados a elegir el mejor libro del 2015 en los "IV Premios Plastilina & Bloggers al mejor Álbum Ilustrado". Para saber todo sobre ellos y participar, solo hay que acercarse a su blog.



Estamos todos invitados.




martes, 13 de septiembre de 2016

¡Feliz cumpleaños, Roald!


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Qué más me habría gustado que tener preparado un buen post dedicado al centenario del nacimiento de Roald Dahl, pero no ha podido ser. El curso ha empezado antes de septiembre, preparando cosas, y no ha habido tiempo.

No sé si habría conseguido poner datos y comentarios originales, con todo lo que hay escrito sobre él, pero tal vez podría haber aportado alguna cosilla que , quién sabe, igual aparece en otro momento.

Al menos, por si alguien "pasa por aquí", que tenga algunos enlaces de interés donde empaparse bien de la vida y obra de este autor:
     *Mucho y bueno en las páginas de Babar.
     *La página oficial, por supuesto.
     *La amena y variada página de facebook.
     *Y los datos sencillos para ubicarse de la wikipedia.

viernes, 19 de agosto de 2016

Un repaso a "Tarzán", por aquello de...

Con el reciente estreno de una nueva película de Tarzán, nos encontramos en un buen momento para comentarles a nuestros niños y jóvenes que, como casi siempre, las historias de cine han nacido en un libro. Y que allí son más extensas, con más detalles y, sobre todo, no están hipotecadas a  las demandas del lenguaje cinematográfico, que está por ello menos próximo al lenguaje de la imaginación de lo que lo está la literatura.



Tarzán es un icono mundial que trata el mito del “buen salvaje” que ya se había contado muchas veces antes de que Russeau lo pusiera en la palestra (ya había llovido desde que Plutarco hablara de Rómulo y Remo). Y como siempre: Tarzán no es inocente. Sí, que no está carente de ideología, que hay muchas connotaciones detrás de toda la obra de este gran personaje (como personaje es enorme, no cabe duda) de la literatura protagonista de numerosas novelas.


Pero ocurre algo poco frecuente con este personaje respecto a la época en que nació y se hizo popular, y es que su creador Edgar Rice Burroughs nada más conocer el éxito de su primera novela, decide extenderlo a otros medios de masa, cobrando los derechos de autor pero teniendo que dejar la obra en manos de otros guionistas. Así, sobre todo el cine, las tiras de prensa, los relatos por entregas y los cómics, abren el mundo de Tarzán y, en consecuencia la diversidad de sus mensajes. En cuanto que la televisión apareció, Tarzán apareció también en ella.





Por eso, en algunas obras encontramos un Tarzán identificado con el medio y la naturaleza que lucha al lado de los indígenas contra opresores blancos que vienen a estropearlo todo. Sería el Tarzán solidario y ecologista.


Pero, implícito en su creación, la mayor parte de las veces encontramos un Tarzán que deja clara la supremacía del hombre blanco sobre el resto del mundo y sus habitantes, ya sean animales a los que mata a diestro y siniestro (porque son muy peligrosos ¡glup!), ya sean tribus de pobrecitos negros a los que solo un blanco puede defender, ya sean malditos negros caníbales con los que hay que acabar.






Ni que decir tiene que la supremacía del varón sobre la mujer es más que patente en casi toda la obra, sea cual sea el autor, y además las connotaciones estéticas de la moda imperante para un hombre (un personaje masculino casi desnudo que casi nunca sufrió censura).



Entre todo esto, está la potente imaginación de Burroughs que, aun siendo un escritor que se decide a escribir “porque yo eso puedo hacerlo y mejorarlo” (ante los folletines que leía que consideraba de poca calidad pero que producían mucho dinero), es capaz de idear mundos llenos de aventuras, exotismo, fascinación y acción rápida sin pensar en lo que pueda haber detrás. No olvidemos sus otros personajes en Marte, o en Venus o en el interior de la Tierra, por ejemplo.




No era nada fino y entre el espeso follaje de la selva podía poner algún león, por citar un caso que, por el contrario, Julio Verne habría cansado al experto de turno,  para que le confirmara si ese dato era correcto o no.  Porque, a diferencia del escritor francés, Burroughs (que tampoco había salido nunca de su país) no se relacionaba con la comunidad científica de su entorno.



Pero decía que si sumamos la imaginación del escritor americano y su fantástico diseño del personaje, el enganche que producían las tiras diarias y los dominicales del periódico,






 los magníficos artistas que iniciaron la andadura de Tarzán en cómic (Foster, Hogarth, Kubert,…)






el nuevo mundo que mostraban las películas,





la capacidad de la televisión para hacer popular a alguien



y, para colmo, el ser tocado por el dedo mágico de la industria Disney,




no cabe duda de que estamos ante uno de los dioses de la mitología moderna. Y con sus más y sus menos (como todos), seguro que tiene muchos adoradores.

Podemos estar entre ellos, pero eso no quita que veamos las obras con un buen espíritu crítico y hagamos partícipes de ello a nuestros jóvenes y pequeños.

Algo más

Como gran mito que es, Tarzán ha dado lugar a versiones, reinterpretaciones, creaciones paralelas, parodias, etc.

Como personaje de novela apareció Ka-Zar, que luego fue evolucionando en su adaptación al cómic.




También en cómic, hay un personaje paralelo: hombre blanco que pone orden en el caos africano, que es El Fantasma, de Lee Falk.



Y algo mucho más digno (que se acompañó de connotaciones políticas desde su inicio) que es Pantera Negra, pretendidamente un buen rey de un país imaginario africano pero, en el fondo, el protagonista de una autarquía.



La versión femenina no podía faltar, y al ser un personaje ligero de ropa, en los cómics ha tenido una gran carga erótica, participando incluso de los cómics pornográficos.



Además ha participado de ese grueso número de personajes famosos pasados a la parodia, tanto en cine como en animación y cómic. En estos casos se le conocía como George de la Jungla.








Cerremos reconociendo la importante figura de Tarzán en el imaginario colectivo, su valor como predecesor de los superhéroes y su "autoridad cutural" para aparecer cómo y dónde le plazca. Y, si no, vean esta imponente viñeta de Neal Adams con Flash Gordon y John Carter.