lunes, 9 de agosto de 2021

Las cosas de Lota: “El misterio de la flauta mágica” (R)

 De Alice Pantermüller y Daniela Kohl. Colección Las cosas de Lota. Editorial Bruño. Madrid. 2015.



Uno de esos libros del nuevo lenguaje verbo-icónico que no es texto ilustrado, que no es cómic, que no es ejercicio de imprenta, pero que se queda con todo lo anterior y da lugar a este tipo de narrativa gráfica que, realmente, está haciendo lectores por su forma de contar.

Efectivamente, en cualquier caso, tienen un libro en las manos y de “muchas” páginas (más de ciento cincuenta); se lee con mucha facilidad: el texto se interrumpe a cada poco con lo gráfico apoyando mucho la comprensión; visualmente la página es muy “descansada”, no es una mancha de texto sino algo muy dinámico; y, lo más importante, el texto ha de ser leído para saber también por qué están ahí esos dibujos, esos emoticonos, esos cambios de tipografía (tamaño, fuente y forma), esas onomatopeyas, esas metáforas visuales … que de todo hay.


Además, el diseño de la cubierta es muy moderno, muy atractivo para niños y niñas que se inician con estos libros; las hojas son algo más gruesas de lo normal, dándoles también en eso facilidad para pasar la página y viendo cómo a poco de empezar “ya van bien adelantados”; las guardas tienen una presentación dibujada de los personajes que también es facilitadora de lectura; y, en fin, unos personajes muy reales con sus meteduras de pata, sus antojos, sus enfados, sus risas, su vida tan verosímil para lectores que empiezan a leer con autonomía.
Los otros títulos de la colección

En cuanto a la temática, las peripecias de Lota no llegan a la aventura de Pipi Lamstrung, a la magia de Matilda, ni al candor y tragicomedia de Heidi, … pero están ahí: con toda su actualidad, las peleas con sus hermanos, la sofisticación de la madre, lo “normalizado” del padre (maestro), la rivalidad con la amiga, y su imaginación que de todo hace una lectura muy suya. Su popularidad en Alemania le ha llevado al cine.






Huellas de carbón (R)

De Daniel Hernández Chambers. Colección Alandar. Editorial Edelvives. Zaragoza, 2021.


Nunca olvidaré la lectura de Drácula, de Bram Stocker. Entre otros motivos por la diversidad de subgéneros literarios que guardaba la novela: las cartas, el diario, el cuaderno de bitácora del capitán del barco, la narración omnisciente. No llega a tanta variedad esta novela de Chambers, pero juega con ello y es un magnífico acercamiento a esas posibilidades que nos da la literatura. 


Comenzamos con una comunicación en redes sociales (luego dirá en cuántas las ha puesto), ahí, de golpe. Luego comienza el libro que subdivide en cuatro partes. La primera es solo un capítulo donde la joven rusa nos habla en primera persona del “diario” que le ha dado su abuelo encontrado hace tanto tiempo. La segunda es la transcripción de dicho diario, escrito por tanto también en primera persona, donde es un chico alemán el que cuenta el día a día. La tercera, entendiéndose que la chica escribe un diario, la forman las hojas en las que habla de los contactos virtuales con el nieto del autor del diario, incluido la última en la que ya ha vuelto del encuentro para darle el diario, y todo expresado en presente. El último capítulo es un flashback para contar dicho encuentro, y por tanto escrito en pasado.

El libro es sobresaliente también por contar la historia de las víctimas, de los que pasaron con penas y sin gloria: esa parte del pueblo alemán al que las locuras de la guerra se le vienen encima sin las intenciones de conquista que llevaban sus gobernantes; esa parte del pueblo ruso, soldados, que no participaron del saqueo, abuso y muerte con que arrasaron cuando ya volvían como victoriosos. 


Además, el diario de Adler recoge ese momento de miseria del pueblo, arrasado y desvalijado, donde cualquier cosa que se encuentra es un tesoro y Chambers coloca como enorme tesoro una biblioteca, oculta, que habría sido el refugio de libertad y fantasía del grupo de jóvenes que en ella se reúne, donde leen o escuchan a uno de ellos leer.







sábado, 7 de agosto de 2021

¡Vivan las uñas de colores! (R)

 De Alicia Acosta y Luis Amavisca, ilustrado por Gusti. Colección Egalité. Editorial NubeOcho. Madrid 2018.


Todo empieza con un post en Facebook que consigue unas cifras de susto:

Y así comienza la historia de este álbum ilustrado del que ya se ha dicho tanto que no sé si caben más comentarios. Una posibilidad de meterse en él es asistir a este enlace de La cuentería respetuosa, donde se han empleado a fondo, con entrevista a Alicia Acosta incluida.



Solo señalar algunos puntos en los que me he fijado: la no participación de la maestra en los momentos de rechazo, la magnífica evolución de Gusti con esos colores y esa profundidad en las panorámicas con esos trazos irregulares, la importancia de la sonrisa, ese padre cómplice, y ese final feliz … que no lo es tanto. Porque el acoso a lo distinto sigue ahí: en esa enormidad de comentarios en Facebook se descubren aportaciones de adultos que realmente piensan que es una barbaridad que los varones se pinten las uñas, y en los diálogos que se producen aparecen posturas agresivas contra lo diferente, frente a “la norma” que se acepta como única y verdadera, aunque no haya ningún argumento para sostenerla más que el de la peligrosa y equívoca “tradición”.



La lucha sigue. Gracias a estos autores y a esta editorial por aportar este título (obligado para los colegios, diría yo) para esa labor de educar en la empatía que se ha hecho imprescindible para los centros educativos y la familia.




Editorial Lata de Sal

 Vamos a acercarnos a esta joven editorial de álbumes ilustrados, Lata de sal. En la actualidad presentan tres colecciones, pero con aspectos comunes que son el fondo sustancial que sus creadores han querido infundir a los libros: amor a los animales y a la naturaleza. Pero también valores de amistad, solidaridad y generosidad. Eso no quita que entre los muchos temas que abordan, donde el humor tiene un destacado papel, también se puedan encontrar “temas complejos”: muerte, enfermedad, diversidad, familias de todos los tipos, identidad…

En su web, además del catálogo, se pueden encontrar las fichas de los autores, la ficha técnica de cada libro, y enlace con su canal de You tube, el apartado de cuentacuentos (por parte de la editora), canciones, noticias, calendario de actividades, …


(Lo que aparece en los recuadros está extraído de las fichas de la editorial. Para leer bien, picar en ellos).


Moustache

Uno de mis favoritos porque es de la colección Gatos, y está escrito por Gracia Iglesias y dibujado nada menos que por Guridi. Un diez porque no castiga la curiosidad sino que la premia, porque es la imaginación la que resuelve el problema, porque todos tenemos derecho a ser excéntrico … y sobre todo porque es muy divertido ver tanta expresión usando tan pocos recursos: donde menos es más.


El Gato Que no bajaba del sillón: y el porqué de su sinrazón
Otro que me ha gustado mucho. También de Gatos. Un texto con sencillos pareados que van contando una historia de una cualidad también común a niños y gatos: el miedo. Y de cómo hay momentos y motivos para afrontarlo y ser valientes. Las ilustraciones puro diseño geométrico que cuenta con todos los convencionalismos que compartimos para recoger de forma viva el escenario de la historia.


La oca azul
Dos personajes: la oca y el cocodrilo. Una historia que podría parecer que trata de la demencia senil y el alzhéimer, pero va mucho más. Es una historia en la que se cuela el tema de la adopción, de familia monoparental, y en gran medida de la gratitud y la generosidad y el amor. Que aquí todo es lo mismo. Con tres colores, negro para la línea, azul para el pico de la oca y gris para el cocodrilo, el libro nos cuenta la historia siguiendo este código: negro para el narrador, azul cuando habla la oca y gris cuando lo hace el cocodrilo. Las formas, orgánicas, tiernas, amables, de los personajes se mueven en un escenario con los mínimos elementos que, no obstante, crean un ambiente acogedor, de hogar natural para estos entrañables personajes. Y de colofón una nota de humor.
Aun habiendo nacido en Argentina, ese apellido, Lee, esos rasgos, ese vivir ahora en Corea, eso de que Suzy Lee tenga un hijo y una hija, esos trazos, ese uso del color … ¿Son estas artistas madre e hija?



La oruga impaciente / La mariposa insegura
Si compráis uno de estos libros … ¡comprar también el otro! Nunca imaginé que se pudiera contar el proceso de la metamorfosis de una forma tan divertidísima. 
Los dos libros, de la Colección Afortunada, son fantásticos. Están contados con mucha velocidad, tanto que cuando se llega al final se vuelve al principio para, esta vez leerlo con calma. Y es que la oruga / la mariposa, nos pone a cien. Qué acierto contarlo todo como si de un cómic se tratara con bocadillos con color distinto de fondo según quien habla. Genial para los que empiezan a leer … ¡y para los que llevamos mucho leyendo! Jajajaja.













La Troupe (R)

De Antonio J. Ruiz Munuera. Colección Alandar. Editorial Edelvives. Zaragoza 2020. XX Premio Alandar.


Cuando un libro habla de algo de lo que no tienes ni idea y está bien documentado, además de magníficamente escrito, no dejas de sorprenderte y terminas su lectura con mucho agradecimiento al escritor.
Esa doble colonización de Canadá, la “conviviente” con los indígenas por parte de los franceses y la represiva y forzosa por parte de los ingleses, por un lado, y el mundo del circo en sus inicios con sus números y sus “monstruos”, por otro. Todo en un ambiente que se vuelve exótico por sus personajes, su naturaleza, su tiempo, el libro es uno de esos que los adultos tomarán para sus lecturas, como está ocurriendo con frecuencia ya con la buena literatura juvenil. 
Retrato de una adolescente que renuncia a lo que le han diseñado como vida para optar por su propio camino, a pesar de las muchas dificultades, encontrándose a sí misma en todo su potencial y, como ocurriría en un cuento clásico de iniciación, encontrando el amor.
La historia de Elizabeth, procedente de Inglaterra, a Quebec es la de una chica atada a un padre militar que no la tiene en consideración, a la ausencia de su madre fallecida, y a una fortaleza destinada a recordar a indios y franceses que la corona inglesa es la que tiene el poder.


Pero un circo llega a la ciudad. Circo como metáfora de libertad, que no se arraiga a ningún lugar. Pero también de solidaridad donde caben todos y entre todos se saca la vida adelante día a día. Por eso la protagonista, que nos cuenta la historia en primera persona, encuentra en el circo el vehículo para afrontar su propia vida.
Desde que comienza el libro y nos habla del jugo de los arces, el periodo de la huida, el encuentro con el circo y su viaje, la naturaleza tiene una gran relevancia acompañando a los personajes y mostrándose viva y partícipe de la historia, mostrando belleza, peligro, la temperatura y el ambiente, y el escenario idóneo para el deambular de esa variada y gran familia a la que no le faltará ¡un elefante!



En este enlace una entrevista con el autor.



Wendy ataca (R)

De Andreu Martín. Col Algar Joven. Algar Editorial. Alcira (Valencia). 2009.


Entre esos libros que quedaron atrás, reencuentro esta novela con más de 20 años ya, pero que difícilmente le podemos poner fecha de caducidad. Porque si bien es policiaca y cada vez se utilizan más los avances tecnológicos para resolver los casos, Andreu Martín sabe montar un escenario más intemporal donde el protagonismo lo tiene la intuición y el callejeo tras las pistas y los sospechosos. Para eso Barcelona forma parte de gran parte de sus tramas.
Wendy, la joven policía que se presentara en “La noche que Wendy aprendió a volar”, va a investigar un asesinato que para todos ha sido el resultado de una reyerta pero que ella intuye que esconde algo más.
No se queda satisfecha con que el apuñalamiento del joven dominicano en la discoteca ha sido fruto de una pelea espontánea y por eso tira de un pequeño hilo, delgado y frágil, con más instinto que fundamento.
A partir de ahí, la investigación en la que se salta más de una vez la normativa, va a ir in crescendo en interés, peligros y astucia para llegar a un final en el que todas las piezas ocupen su sitio.
Este novelista tiene oficio de sobra para mover en el escenario barcelonés a personajes variopintos, desde aficionados culés, peluqueras indocumentadas, una policía muy joven y unos malos muy malos. Sin olvidar por ello la crítica a la xenofobia, el machismo y el racismo, pero no en plan didáctico sino dentro de una trama que atrapará hasta el final a los jóvenes lectores.
Una novela para adolescentes que se inicien en el género y empiecen a entrenarse en eso de que nada es lo que parece.





miércoles, 7 de julio de 2021

Mi primer autor: Reverte, ni oírte ni leerte

  El periódico EL PAÍS nunca se ha destacado por ofrecer buenos productos en sus campañas promocionales de regalos (o venta acompañada) de libros para niños. Aún recordamos cuándo aquellos “Cuentos infantiles”, o el caso de “Mis primeros clásicos” (RENFE – EL PAÍS), donde además de versiones nada destacables en los textos, encontrábamos un despropósito de ilustraciones.




No digamos ya la colección de DVD, “Un país de cuentos”. No era mala sino peor.


Muchos le criticaron entonces a la dirección del periódico estos productos, máxime cuando entonces pertenecía a un grupo editorial con importantes colecciones infantiles de grandes creadores en texto e ilustraciones.

Y, para una vez que van a cuidar a los ilustradores, se presentan con una idea de 2010 de APR diciendo que ya es hora de darles calidad a los pequeños con escritores de firma notable en el mundo de la literatura para adultos. 

En aquel entonces fueron muchas las críticas por soberbia, ya que niños y jóvenes llevaban muchos años con una literatura de mucha calidad a su alcance sin que tuviera que venir un alamuytriste a salvarles la vida.

No solo eso, sino que algún título no era precisamente un lujo que digamos. Por ejemplo, el suyo que pecaba de ser un resumen y copia –decían los críticos- de la película “300”. 



Y ahora, 10 años después vuelven con lo mismo “Tu primer autor” … 


¿Todo lo que llevan niños y niñas leído no es obra de autores, en muchos casos de grandes autores? ¿De qué va esta gente? Como se caigan desde su ego se matan seguro (APR el primero, fijo).

¿Esta gente sabe que en los años 1906 y 1907 se publicaron la primera y la segunda parte, respectivamente, de El maravilloso viaje de Nils Holgersson? ¿Saben que era un libro infantil? ¿Saben que lo escribió Selma Ottilia Lovisa Lagerlöf, conocida por Selma Lagerlöf? ¿Saben que fue una escritora sueca de fama universal y la primera mujer en obtener un Premio Nobel de Literatura (1909)?


Aquí van, a bote pronto y tirando de memoria, una serie de “autores” que escribieron para niños y jóvenes antes de 2010:


Y en España también había “autores” de esos como, por ejemplo:


Pero prefiero hacerles la pregunta de otra manera: ¿qué piensan que son, en especial usted, sr. PR, las siguientes personas: Juan Farias, Fernando Martínez Gil, Mariasun Landa, Teresa Durán, Christine Nöstlinger, Joan M. Gisbert, Roald Dahl, Marcos Calveiro, Xabier P. Docampo, Alfredo Gómez Cerdá, María Gripe, Astrid Lindgren, Maurice Sendak, …? ¿Son autores? ¿Tiene alguno una denuncia de plagio?


 Aunque si lo de “Mi primer autor” va porque es el primer libro que llegaría a las manos de un lector, también han de saber que para eso están autores como:

Antonio Rubio y Óscar Villán, Margarita del Mazo y Cecilia Moreno.


Así que lo mejor sería: “El País infantil” y un poquito de humildad.

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Actualizo la entrada tras el comentario de PR en el País Semanal, con esta reflexión:

PR, para salir al paso de las críticas recibidas, habla de que le ataca alguien bajo seudónimo. Supongo que se refiere a El Hematocrítico, que si le hubiese interesado se habría enterado de que es Miguel López. Muy crítico, muy divertido, muy creativo, muy laborioso (con más blogs que nadie) y muy conocedor de los terrenos que pisa. Pero además defiende los libros de su colección porque en la Literatura Infantil debe haber algo más que vampiros buenos. 

¿Cuánto conoce la LIJ como para esa afirmación? Si la respuesta fuera mucho, no la habría hecho. ¿Sabe que hay miserias, muerte, dolor, suicidio, encarcelamiento por las ideas, …? Solo que los finales (casi todos) son felices porque para los niños (que ya no para los jóvenes) hay que ofrecer un entorno de seguridad, que les permita entrar en el mayor conflicto, pero pensar que es superable.

Esto no quiere decir que todos los libros para niños y niñas deban ser conflictos y soluciones, cabe el amor, el humor, lo cotidiano, el miedo, la naturaleza, las tradiciones, … Y no hay que pensar en que deban ser de tal o cual manera para educar, porque entonces sería didáctica, no literatura.

Dice Abel Amutxategi: “Es un problema que se da cuando algunos autores de literatura adulta se adentran por primera vez en el mundo de la literatura infantil. Que parece que se preocupan más por construir sus obras desde su idea de lo que debe ser esta literatura que desde lo que los niños quieren leer”. (EL CORREO. Familias).