lunes, 28 de marzo de 2022

Día del Libro Infantil 2022

   Como todos los años, cuando nos acercamos al 2 de abril, conmemoración del nacimiento de Hans Cristian Andersen, publicamos el mensaje y el cartel de IBBY para la celebración del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

    Y lo hacemos ayudándonos de lo que nos cuenta la revista digital Babar  y la sección española de IBBY, OEPLI.

    Cada año, una sección nacional del IBBY tiene la oportunidad de ser la patrocinadora internacional del Día del Libro Infantil y selecciona un escritor representativo y a un reconocido ilustrador de su país para que elaboren el mensaje dirigido a todos los niños del mundo y el cartel que se distribuye por todo el mundo, y se promueva la celebración en las bibliotecas, centros escolares, librerías, etc.

    Este año le corresponde a la sección de Canadá, que difunde el mensaje del escritor Richard Van Camp (con el título de «Las historias son alas que nos ayudan a remontar vuelo cada día»), ilustrado por Julie Flett. Un homenaje al poder de los libros infantiles para expandir nuestros horizontes, encender nuestra imaginación y fomentar la comprensión.



El mensaje de este año:



Los autores:





viernes, 4 de febrero de 2022

Siempre estuve aquí (R)

 De Nadia Terranova con ilustraciones de Pia Valentinis. Editorial Kalandraka.


Cuántas veces hemos querido tener una idea “sentida” de algún personaje relevante, además de datos donde ubicarle (en el espacio, el tiempo, la Historia).  Alguien dirá que para eso están las buenas biografías.

Pero, ¿habría alguna manera de hacerlo más próximo que un tocho, para más público, de forma que tengamos una imagen general y veraz de datos y a la vez emotiva de la persona, que incluso pueda despertar interés para seguir profundizando sobre su vida?



La respuesta está en esta publicación de la editorial gallega que nos presenta un perfil de la filósofa María Zambrano, con un sugerente título para poner en boca de quien estuvo continuamente viajando desde pequeña: “Siempre estuve aquí”.

Ciertamente con este libro realizamos un viaje por la vida de la malagueña, por lugares y también por emociones, por el tiempo y también por las experiencias. Y eso que de las 80 páginas del libro solo tienen texto 36 de ellas. Sin embargo, va a quedar muy situada la persona y el personaje, su contexto, sus intereses, su evolución personal, su entorno profesional y afectivo. 



Y esa aparente “desproporción” entre páginas totales y páginas con texto se debe a una estudiada maquetación. Así divide el libro en diez capítulos y cada uno se presenta por una hoja a color, con el título del capítulo en la página impar, con dos o tres páginas de texto y una ilustración a página completa. Las ilustraciones juegan con elementos metafóricos que suelen representar dos escenas o momentos superpuestos, pero con trazos sencillos y una paleta de colores contenida, empleando dos o tres tintas por ilustración (en algún caso cuatro, pero en superficies pequeñas) sobre fondos blancos. 





Añadamos que el gramaje del papel es muy alto, tipo cartulina, lo que da un grosor de libro, aun con tan poco texto, y que lleva al equipo de arte de la editorial a rematarlo con un cierre elástico anclado en la cubierta posterior que se pasa sobre la primera.




Queda, por tanto, una muy cuidada, delicada y atractiva edición, con un contenido síntesis completo que invita a saber más de la protagonista, con una prosa nada compleja que a la vez mantiene una atmósfera de gran lirismo.

Si bien es un libro para cualquiera, que especialmente podría interesar a adolescentes con cierto compromiso y curiosidad cultural, yo haría una recomendación muy especial para los centros de Formación Permanente de Personas Adultas.






martes, 26 de octubre de 2021

Libros de la editorial BARRETT

 Una editorial sin duda especial. Su catálogo es variado y llamativo y de títulos sorprendentes, desconcertantes, provocadores, estimulantes...

Editorial Barrett, aquí.


Entre ellos algunos que son para niños y niñas, o que podrían serlo, o que podrían "también" ser para adultos,... en fin, sin calificaciones de edad pero que están bien para quienes se inician en la lectura.

Nos han gustado:

Un día con Nip y Nimp



Para los adultos que nos acercamos a esta obra, el libro nos choca por una estética de aspecto simplista y una paleta de colores planos que no habla de profundidad, volúmenes o matices. Sin embargo, el mensaje se pone por delante y la sencillez de los dibujos va a ser el vehículo perfecto para transmitirlo.

Nip y Nimp son dos personajes a los que vamos a ver uno en la página de la izquierda y el otro en la de la derecha. Su imagen es la misma, diferenciados por los colores de sus ropas y, en el nombre, por una letra. Pero lo importante es la diferencia en la actitud, mientras Nip es completamente convencional y hace lo que se espera de él, Nimp tiene su estilo personal, todo lo hace a su manera.

Las imágenes enfrentadas y lo escueto de lo que presenta (por ejemplo, no hay fondos, las ropas no cambian, no hay nariz ni orejas, solo lo indispensable del mensaje) sirven para mirar a un lado y otro y contrastar las dos actitudes. ¿Se trata de un libro que habla de las diferencias entre las personas, de entender a los diferentes…? 

Me inclino a pensar que se trata de un libro que habla de cada uno, de la dualidad entre lo que a veces se hace y lo que nos gustaría hacer. Más aún, trata de lo creativo o creativa que se pueda ser, de lo divergente, de cómo afrontar nuestras acciones: como siempre o de otra manera.

Para eso el autor utiliza, en oraciones sencillas, la interpretación literal de frases hechas (puede que algo se pierda con la traducción) y el doble significado de algunas palabras, para presentar situaciones que rondan lo absurdo y crea situaciones realmente divertidas.

Un libro muy indicado para primeros lectores que también gustará a quienes se paren en su humor y ocurrencias. 

Todo con una atmósfera moderna muy pensada para hacer llegar el mensaje, influencia clara de la dedicación como publicista de su autor, el francés Lionel Serre.



Picopelosplumas y el hombre pájaro


Este libro parte de la creación de un personaje preparado para vivir distintas aventuras, pero todo quedó en solo una, la que ahora publica Editorial Barrett, tras una aparición en 2000 en la Editorial SM que no fue suficientemente apreciada como para repetirse en nuevas reediciones y así poder dar lugar a otras aventuras.

Pero aquí está de nuevo y podría ser germen de futuro, aunque el estilo del autor, el Premio Nacional de Ilustración Javier Sáenz Castán, ha evolucionado lógicamente y tal vez habría que reinventarlo.

No obstante, la historia que aquí se nos cuenta, va ser para siempre porque tiene los elementos de los cuentos clásicos con un cierto saborcillo a La Bella y la Bestia, al arpa del ogro de Juan y las habichuelas mágicas, a los bosques mágicos, … pero todo con un giro especial donde el héroe no es el que se casa, que ya lo estaba; el ogro es el padre; el personaje de Picopelosplumas está humanizado, mientras que el humano está “pajarizado” con máscara y jaula.

Si estamos en una farsa y las ilustraciones nos muestran solo dos decorados con una sola angulación frontal y plano panorámico, nos sitúa como espectadores ante una particular y divertida representación teatral.

Así que resulta muy acertada la elección de este título para la colección de Barret en la que se presenta: Pequeño Teatro Doméstico.



YOVOY



Es un libro sin texto, pero lleno de contenido donde la abundancia de detalles nos invitará a releerlo más de dos veces.
Parte de un mundo distópico en el que las tierras han quedado inundadas y con ello las casas y todo tipo de edificios quedan bajo el agua, menos aquellos muy altos con algunos pisos que quedan por encima, casas flotantes con anclas como si fuesen boyas, la copa de algún árbol y la sorpresa final.

La historia, en el fondo, es un cuento tradicional donde el héroe sale con una misión, tiene grandes dificultades, interactúa con otros personajes y al final consigue la hazaña. 
El formato es apaisado y el viaje que el protagonista realiza, de izquierda a derecha en el sentido de la lectura, se aprovecha pocas veces para una panorámica general de las dos páginas continuas, que tampoco luce como debiera al tener margen blanco alrededor de cada ilustración.

La paleta de colores digamos que es triste, como cabe de esperar de un escenario posapocalíptico, en grises, azulados, sepia… con leves toques de color sobre las personas que aparecen y la plantita que transporta, así como el esperanzador final.

El título, YOVOY, debería hacernos pensar en una complicidad con el personaje para unirnos a él en su viaje (“yo voy contigo”), pero llama la atención el que aparezca escrito como una sola palabra y lo simétrico del trazado, con las dos íes más grandes que el resto; igualmente el que título e ilustración no estén centrados en la cubierta. Detalles que llaman la atención, sin que tengan que significar nada.

Con este libro, Juan Manuel Díaz, su autor, ha obtenido el Premio Nacional de Ilustración Infantil y Juvenil de su país, Uruguay.



sábado, 14 de agosto de 2021

Últimas reseñas

 El problema de poner muchas reseñas seguidas es que cuando se entra en el blog se ven un par de ellas y se puede pensar que el resto es antiguo. Como he hecho un montón de entradas en poco tiempo y son libros MUY aconsejables, los traigo aquí para poder echarles un ojo según interesen:

Álbumes:


           ¡Solo es uno!                              ¡Vivan las uñas de colores!       Editorial Lata de Sal (4 álbumes)

       

Una carta para Papá Noel                                       Marrón


Juveniles:
Biografía de un     Ok, señor Foster    Huellas de carbón      La Troupe               Wendy ataca 


Varios:


      Jack Wolfgang                                  Cosas nuestras                               Las cosas de Lota



viernes, 13 de agosto de 2021

Biografía de un cuerpo (R)

De Mónica Rodríguez. Col. Gran Angular. Editorial S.M. (Cubierta David de las Heras). Premio Gran Angular 2018.



Un libro valiente por lo que cuenta y por cómo lo cuenta.

Empecé a leer este libro con muchas interrupciones y sabía que no lo estaba haciendo bien: no es un libro para leerlo poco a poco porque en cuanto te pilla te arrastra hasta el final. Y no es que haya una trama de intriga que te empuje a conocer un criminal o el desenlace de un secuestro.

Muy al contrario, es un libro intimista, que habla de emociones y sentimientos en la época más convulsa de los mismos: la adolescencia.

¿Pero cómo hablarles a los adolescentes de lo que les está ocurriendo sin rodeos, sin mentirles, sin ambigüedades…? Desde la honestidad, y para ello imagino a la escritora en un ejercicio de empatía, recuerdos, observación, introspección… porque hasta los que tuvimos la adolescencia hace tanto, vamos a reconocer un tiempo que fue y fue difícil.



En el libro aparecen cuatro generaciones. Luis es el hermano pequeño y sus emociones son desordenadas, simultáneas y sin nombre. Los padres, con emociones y sentimientos conocidos y nombrados pero unos permitidos y otros confinados. El abuelo, que nos mira en libro desde el cariño. Y en medio de todos está Marcos, el adolescente, el que tiene que ir identificando la rabia, el deseo, el dolor, el miedo, los celos, el amor, la duda, la ansiedad, … y todo ello, no lo olvidemos, con un cuerpo cambiante, un cuerpo que es el que tantas veces manda.

Porque Mónica Rodríguez no se ha escabullido, no se ha escapado en el adolescente que se enamora y punto. Se implica y reconoce “la tiranía” del cuerpo que cambia. Y su gran estrategia, y acierto, es la de elegir a un protagonista bailarín. Y es que para las emociones y sentimientos de un adolescente y el conflicto generacional podría haber elegido a un padre médico empeñado en que su hijo lo sea y le propone y le dispone desde pequeño. Pero para enfrentar esa otra parte de la adolescencia, ese cuerpo que cambia, que no se reconoce, que manda, que crece sin orden, un cuerpo al que exigirle e incluso castigarle, un cuerpo que demanda y al que se satisface, para recoger ese aspecto esencial de la adolescencia, la escritora ha elegido la figura del bailarín, donde todo esto se da por definición y donde puede situar a sus personajes en un mundo de disciplina y técnica pero también enérgico y a la vez lírico.

Así es esta prosa con la que nos encontramos: llena de poesía, de rabia, de amor, de proximidad … y en parte de sexo. Porque Mónica Rodríguez sabe que no puede seguir evitando hablar de lo que casi todos los escritores para adolescentes, al hablar del momento, eluden: si es biografía de un cuerpo, si dice que el sexo manda, hablará de erección y masturbación. Pero su elegancia es exquisita y si el lector no está sintonizado aún con la situación ni lo notará (probablemente la mayoría de las lectoras adolescentes), pero el que está inmerso en la situación encontrará la verdad de lo que le pasa.



Y llena también, la escritura, de velocidad. El protagonista nos cuenta día a día lo que está viviendo, pero de una forma tan a borbotones, tan tal y como lo vive, que la narración no nos diferencia los diálogos, ni quiénes hablan. Todo va seguido. Y, de cara a los jóvenes lectores, como dice un “booktuber” adolescente que lo recomienda encarecidamente: “al principio parece que no lo vas a comprender, pero se entiende perfectamente”. 

Insistiendo en que lo importante es hablar de lo que pasa dentro y lo que pasa respecto a los de fuera, y que el ballet es el enclave ideal para desarrollarlo, para biografiar el cuerpo, la escritora no aturde con arabesque, assemblé, demi-plié o grand jeté, en un intento de demostrar sus conocimientos del tema, y a la vez despistar al lector (como ha pasado más de una vez con esos escritores que se exceden con la documentación).



Eso sí, hace que caiga en las manos de Marcos una biografía de Vaslav Nijinsky, a la que el protagonista va haciendo referencias y comparando, queriendo parecerse y queriendo diferenciarse, en esa pelea continua del adolescente por definirse, encontrarse y ponerse nombre. 

A fin de cuentas, eso es una biografía.




jueves, 12 de agosto de 2021

¡Solo es uno! (R)

De Tracey Corderoy. Ilustraciones de Tony Neal. Álbum. Editorial Edelvives. Zaragoza. 2020.


Una ciudad de animales bípedos y vestidos es la sencilla metáfora del mundo de los humanos para mirarlo “desde fuera”. Y estos son unos vecinos que viven en armonía hasta que con un pequeño gesto todo se rompe: uno tira una lata al suelo, pero no es uno sino todos imitándoles. Igual al cortar una flor, o ponerse a armar ruido. Es lo malo de lo malo: el cómo se contagia. 


Pero el libro quiere y tiene que ser positivo y, al igual que uno lo empeora todo, se puede arreglar si empieza uno y los demás lo imitan. Un libro con crítica y mensaje esperanzador y ecologista ahora que es indispensable.


Los dibujos son más estáticos que dinámicos, pero bien resueltos y divertidos. La paleta de colores podría ser más amplia y el suelo y casas de la ciudad tener más viveza (ya que, por ejemplo, al elefante “se lo come”), y no por su tibieza hace resaltar a los personajes mucho más. Y no es que oponga este color frío al cálido que aparece en el caos del ruido, ya que ese rosado también se usa para la solución y el celeste para la discordia.


Las guardas de inicio y final muestran el estropicio y el arreglo.




Una carta para Papá Noel (R)

De Emma Yarlett, texto e ilustraciones. Álbum con solapas. Editorial Edelvives. Zaragoza, 2020.


Si el libro habla de Papá Noel, parece que es propio de la Navidad y nada más. Pero este es ingenioso, divertido y viene acompañado de cinco solapas que se corresponden a otras tantas cartas o paquetes que se envían unos personajes a otros.



¿Y quiénes son esos personajes?

Pues quitando a la niña, Vera, que lo inicia todo con su carta a Papá Noel, los demás van a conformar el “grupo mitológico de la Navidad”: junto a Papá Noel, está Elfina la jefa elfa y sus elfos, donde destaca Trastín; el señor Oso Polar; y el Reno Jefe, junto con los demás renos (cada uno con su nombre).



Cada cual responde a la petición de P. N. de intentar enviar algo para Vera (en busca del juguete que no pudo descifrar por las quemaduras del papel), aportaciones que irán apareciendo bajo cada una de las solapas. Con todo ello la niña sabrá sacar partido resultando todo genial, aunque al final… Divertida solución que volverá a complicarse porque la siguiente petición también viene incompleta.



Dibujos geniales; composición y montaje geniales; un poquito de angustia en el cuento por la falta de tiempo que le queda a Papá Noel para conseguir el regalo, pero que hará que todo resulte más explosivo y divertido al final; y unos colores genialmente vivos para un libro con vida durante todo el año.